España, la mentalidad ganadora y Nadal

Cuando uno analiza la plantilla española de cara al Mundial de Alemania concluye que sus jugadores están dotados de técnica y personalidad. Tiene líderes positivos y con probado rodaje internacional, como Puyol o Raúl.

Cuenta con un portero de jerarquía como Casillas, secundado por sustitutos de lujo como Cañízares y Valdés. Existe sangre joven que pide pista, tal el caso de Cese. En el centro del campo suma el talento con orden de Xavi y la verticalidad de Vicente -ambos llegarán en plenitud al máximo evento-. En la ofensiva, el Niño Torres amenaza con goles, Luis García aporta clase y sacrificio y la Perla Reyes explosión y velocidad. Luis Aragonés, entrenador con experiencia y oficio, trabaja seriamente. Planifica el trabajo metódicamente, con la intención de llegar al 14 de junio a tope.

Pero, ¿por qué España amaga con llegar a lo más alto y se queda en el camino? ¿Por qué se resigna a ver la final de los mundiales por televisión? ¿Por qué siempre festejan otros? Por la mentalidad ganadora, que podría definirse como... Nadal. Si, a la furia le falta tener la cabeza del Rafa. El talento debe complementarse con esfuerzo. A las intenciones hay que agregarle ganas. Las individualidades deben comprometerse con lo colectivo. Al espíritu hay que sumarle orgullo. España se debe un Mundial vestido con el traje de protagonista principal y no de actor de reparto. España tiene materia prima de calidad. España puede y debe reflejarse en su espejo nacido en Manacor.


Sergio A. González Bueno
12/04/2006

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