Barcelona y Madrid: premios y castigos

El miércoles 26 de abril de 2006 quedará grabado en la memoria colectiva de la afición culé como un día inolvidable. Mientras el F.C. Barcelona confirmó su boleto a París y espera por Henry y compañía, el Madrid, inmerso en un estado de crisis terminal y ante la presión del asociado, llamó urgente a elecciones. El mensaje fue claro: adiós Martín, hasta nunca florentino. Se terminó un ciclo signado por el fracaso deportivo agravado por la sistemática humillación blanca que, con impotencia, observa los éxitos blaugranas de dos años a esta parte. Un cóctel soñado por los aficionados catalanes.

Pero tanto en el fútbol como en la vida nada es producto de la casualidad, todo deviene de la causalidad. En efecto, se juega como se vive. El equipo de Rijkaard es solidario, tiene un vestuario unido, sus estrellas son altruistas, apuestan a lo colectivo por sobre Jo individual. Dinho y su humildad son la mejor síntesis de ello. ¿Cómo juega el Barca? Como un equipo equilibrado, con estrategia, ordenado, con tenores responsables que marcan diferencias dentro de un sistema.

En tanto, el equipo de la Capital, es un caos absoluto. Sus galácticos están en decadencia. Ronaldo, sin base física, se lesiona con frecuencia. Beckham anda ocupado tanto en atender sus nuevos contratos publicitarios como en parar los escándalos originados por sus apariciones en las portadas de las revistas del corazón. A Zidane su físico le dijo basta y debió colgar las botas por anticipado. Sólo Casillas da la caíd por los merengues. ¿Cómo juega el Madrid? Como un equipo anárquico, desordenado, nervioso, carente de esquema de juego.

Finalmente, ¿Habrá sido un asesor inflitrado de Laporta el que convenció a Florentino para prescindir de los servicios de Eto'o? No valorar al camerunés significa no entender el juego. Pérez y Martín pagaron un alto costo por su equivocación. El socio los obligó a dimitir llamando a elecciones. Toda una revolución en la Casa Blanca.

Por ello, premio para el Barcelona por la coherencia y la planificación a largo plazo -con viaje a París incluido- y castigo para el Madrid por la prepotencia y el autoritarismo. El fútbol agradecido.

Sergio A. González Bueno
29/04/2006

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