Valdano desnuda los manejos de Florentino

Utilizando la dialéctica verbal que lo distingue y se le reconoce, Jorge Valdano desnuda las miserias del Madrid y expone los desaciertos de la gestión Florentino ante la afición. Con desmedida franqueza afirma que "los galácticos fueron un experimento arriesgado porque se produjo una confusión primaria: mezclar el espectáculo con la competición"

No obstante ello, sin formular autocrítica alguna, omite reconocer que él también fue parte del proyecto marketinero de Pérez. Valdano avaló la política de fichajes y participó de la gestión del ex presidente desarrollando un rol activo como dirigente blanco.

El natural de Las Varil1as continúa su relato afirmando que "el gran error de Florentino fue perderle la distancia al vestuario", Vaya novedad. Todos conocían el manejo personalista de Florentino, quien dirigió 105 destinos del Madrid y manejó el vestuario conforme el estado de humor con el que amanecía. Eligió a "sus" jugadores sin consultar al gerente -entiéndase entrenador-, los contrató por cifras astronómicas pensando más en la cantidad de camisetas que pudiesen vender que en su rendimiento dentro del campo. Su política careció de un proyecto integral sustentado en fichar poco pero bueno, elegir un entrenador adecuado y respaldarlo e insertar gradualmente jugadores canteranos a la plantilla principal. Apostó por galácticos en lugar de jugadores terrenales que compensen al equipo, equilibrándolo. Se creyó omnipotente cesando entrenadores en forma autoritaria e inconsulta.

Finalmente, el ex delantero madridista dice que "su dimisión se produjo al quedar expuesto a la implacable lógica de los resultados". Nada ,más acertado. El fútbol es un juego popular que genera pasión y exitismo. El triunfo nadie lo garantiza. Pero cuando los caminos elegidos se apartan del sentido común y del trabajo en equipo priorizando el manejo unipersonal pensado por y para el negocio se mezclan los valores esenciales que nacieron con este noble deporte. Y el resultado no puede ser otro que la derrota.


Sergio A. González Bueno
23/04/2006

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